Desde hace siglos, las plantas medicinales se han convertido en uno de los remedios naturales más recurrentes que se utilizan para combatir afecciones y dolencias de manera natural. Pero, ¿cuáles son las hierbas que benefician nuestro organismo? ¿qué efectos y contraindicaciones tienen sobre la salud? ¡Lo vemos a continuación!

¿Te gustaría aprender a aplicar terapias alternativas? Estudiar naturopatía te permitirá formarte en esta disciplina. Conocerás los beneficios de la fitoterapia y sabrás aprovechar la medicina natural como una aliada para mejorar el bienestar de las personas gracias a las propiedades y beneficios de esta terapéutica.

¿Qué son las plantas medicinales y para que sirven?

Las plantas medicinales se utilizan desde la antigüedad para aliviar y tratar ciertos malestares, mitigar el dolor y los síntomas de algunas patologías. Cuando aún no existían tantos avances médicos, este tipo de hierbas se utilizaban y se siguen utilizando hoy como un remedio potencial para mejorar la salud. Eso sí, hay que conocer los beneficios y contraindicaciones que pueden presentar.

Cuando hablamos de planta medicinal nos referimos a un vegetal que contiene propiedades curativas que favorecen la salud. Estas hierbas se pueden utilizar directamente o en forma de infusión.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el porcentaje de personas que utiliza plantas medicinales es bastante alto. Y es que, si nos paramos a pensar, ¿cuántas veces nos preparamos una manzanilla para combatir el dolor de estómago? ¿Desde cuándo empleamos el aloe vera en forma de cremas o geles para curar heridas y aliviar quemaduras? Las hierbas medicinales tienen una larga tradición y, con los años, su uso se extiende de generación en generación.

10 tipos de hierbas medicinales y sus beneficios

Entre los tipos de plantas medicinales encontramos una amplia variedad de opciones. Algunas de las más conocidas las vemos seguidamente.

Manzanilla

La manzanilla tiene sus orígenes en Europa, Oriente Próximo y la India. La planta medicinal por excelencia, la gran aliada contra los dolores de estómago. Pero, ¿sabías que esta hierba también es efectiva para reducir la inflamación de encías y de heridas? Sus principios activos son antibacterianos y antiinflamatorios y, además, tiene un efecto relajante.

Jengibre

Esta especia tiene propiedades antivirales, antibacterianas y antiparasitarias que ayudan a combatir problemas digestivos que cursan con náuseas y vómitos. Igualmente, es una buena opción para disminuir el dolor menstrual.

Tomillo

El tomillo es antiséptico y antioxidante. Por tanto, ayuda a mejorar la digestión y a aliviar problemas respiratorios. Además se indica para tonificar la piel y el cabello.

Sin embargo, no podemos obviar algunas de sus contraindicaciones. Se recomienda evitar su consumo en exceso en aquellas personas que tienen problemas cardíacos y quienes tienen úlceras o problemas digestivos crónicos. Asimismo, su ingesta está desaconsejada durante el embarazo y el periodo de lactancia.

Aloe vera

Otra de las plantas medicinales más beneficiosa y que más utilizamos para aliviar quemaduras, reducir manchas y mejorar el estado de nuestra piel. Pero hay mucho más. El aloe vera también se utiliza para fortalecer el sistema inmunitario y mejorar la digestión.

Diente de león

El diente de león es una planta medicinal que cuenta con principios activos diuréticos y desintoxicantes. Por ello, es un buen depurante natural que tiene un efecto detox en el cuerpo. Además, se usa para mejorar problemas hepáticos y renales (piedras, arenilla…).

Eso sí, su ingesta está contraindicada para las mujeres embarazadas.

Ginseng

Es una planta que aporta una buena dosis energética y, por ello, es efectiva para combatir el cansancio y mantenernos más activos, ya que estimula las funciones mentales y mejora la concentración.

¿Otros beneficios? Protege el sistema cardiovascular, mejora la actividad circulatoria, reduce la presión arterial y ayuda a controlar los niveles de frecuencia cardíaca.

Corteza de sauce

Además de flores, plantas y especies, hay otros elementos vegetales como la corteza de sauce que también se utilizan para mitigar determinadas dolencias. En este caso, esta corteza se aplica como antiinflamatorio y se ha comprobado que es efectiva para combatir cefaleas, artritis o dolores de articulaciones. Igualmente, se emplea para curar problemas cutáneos como las arrugas o los callos.

No obstante, este tipo de planta puede tener contraindicaciones y, por ello, no se recomienda su uso en niños, madres lactantes y consumidores de anticoagulantes.

Lavanda

La lavanda tiene muchas propiedades calmantes y sus usos son extensos. Se puede emplear para calmar heridas y quemaduras. Se caracteriza por sus propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y sedantes.

Ajo

¿Sabías que el ajo es una planta medicinal? Lo utilizamos asiduamente en la cocina y sus efectos son múltiples. Ayuda a fortalecer el sistema inmune, promueve la circulación sanguínea, es antioxidante y, además, tiene propiedades antibacterianas. Por ello, es una de las mejores opciones naturales para evitar las infecciones víricas.

Menta

La menta es una planta medicinal que mejora la digestión, evita los gases y que ejerce un efecto analgésico y antiséptico. Por otra parte, se indica en casos de congestión nasal e irritaciones de garganta.

Contraindicaciones de la fitoterapia

Como vemos, en general las plantas medicinales son beneficiosas y efectivas para combatir diferentes afecciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, en algunos casos, se dan algunas contraindicaciones. Especialmente si alternamos su consumo o aplicación con la ingesta de fármacos, debemos consultar siempre al médico si ambos tratamientos son compatibles. Igualmente, su ingesta, como hemos visto, puede desencadenar efectos adversos en mujeres embarazadas y etapas de lactancia. Por ello, en estos casos muchas plantas medicinales estarían desaconsejadas.

Por otra parte, hay que tener claro que las plantas medicinales no deben sustituir la toma de medicación que haya prescrito el especialista. Más bien se trata de un complemento o alternativa con la que mejorar molestias y dolencias de manera natural.

También hay que ser conscientes de que, aunque son muchos los beneficios que las caracterizan, algunas hierbas medicinales cuentan con pocos principios activos y, por tanto, sus efectos no son los esperados.

En cualquier caso, el uso de estas plantas es aconsejable siempre y cuando no sea incompatible con nuestra situación personal. Asimismo, es esencial hacer un uso responsable de este tipo de terapia natural y contar con la aprobación médica cuando se considere necesario.