Hoy hablamos sobre un problema estético que preocupa a una gran parte del sector femenino, las varices. Descubre en nuestro blog qué tratamiento para varices es el más efectivo según cada caso.

¿Qué son las varices?

Las varices son una alteración producida en el aparato circulatorio. Aparecen como consecuencia de una insuficiencia en el retorno sanguíneo hacia el corazón, por lo que los vasos sanguíneos se inflaman. Más concretamente, esto ocurre cuando la membrana de las válvulas de retorno es débil. Al no cumplir con su función adecuadamente, se empieza a crear una acumulación anormal de sangre conocida como variz.

Las varices suelen aparecer en las piernas ya que cuentan con el efecto en contra de la gravedad, aunque también es posible que surjan en otras zonas del cuerpo (esófago, tronco, ano o testículos). Suponen un problema estético, pero según la tipología, las molestias y las complicaciones que presenten, pueden resultar un problema de salud.

Las mujeres padecen más varices que los hombres debido a factores hormonales, y además, suelen ser una de las principales secuelas del embarazo.

Causas de la aparición de varices

Hay factores biológicos que producen varices y no podemos evitar. Pero existen otras causas relacionadas con nuestro estilo de vida que aceleran su aparición y en este caso, si podemos prevenir:

  • Obesidad
  • Sedentarismo
  • Trabajos prolongados de pie
  • Anticonceptivos hormonales
  • Tabaquismo
  • Hipertensión
  • Colesterol

No hay un método infalible para prevenirlas, pero los siguientes consejos ayudan a evitar su aparición:

  • Andar y realizar ejercicio a menudo, los especialistas recomiendan pasear por la playa.
  • Evitar permanecer muchas horas seguidas de pie.
  • Llevar una alimentación equilibrada. Evitar el sobrepeso y, por supuesto, la obesidad y la vida sedentaria
  • No usar ropa demasiado ceñida que impida la buena circulación sanguínea.
  • Utilizar calzado cómodo plano y no abusar de los tacones. Caminar sobre las puntas de los pies durante unos minutos diariamente ayuda a mejorar la circulación.
  • Tumbarse y elevar las piernas por encima de la cintura para invertir el recorrido circulatorio.
  • Aplicar agua fría en las piernas durante unos minutos
  • Hidratar la piel a diario.
  • Utilizar protectores solares a diario, independientemente de la exposición solar.

Tipos de varices

Varices superficiales

Las varices superficiales son aquellas que se encuentran en las venas más próximas a la superficie de la piel, y por lo tanto, las más visibles. Este tipo de varices, llamadas de grado I, son muy finas y suelen provocar lo que se conoce como “arañas vasculares”. Aunque no suponen un problema para la salud ni generan enfermedades, resultan antiestéticas y suelen causar complejos a las personas que las padecen.

Si los métodos de prevención no funcionan o ya han aparecido las primeras varices superficiales, lo mejor será recurrir a un tratamiento estético. Para eliminar este tipo de varices se debe acudir a un especialista en medicina vaso-bascular; mediante una sencilla exploración física detectará y diagnosticará cuál es la situación en cada caso y recomendará un tratamiento u otro a seguir.

Varices severas

Las varices de grado II, III y IV presentan problemas mayores que las varices superficiales. Aunque las primeras son bastante comunes y no suponen un gran riesgo para la persona que las padece, a medida que aumentamos de número existen complicaciones y un mayor problema de salud.

Las varices de grado II causan tantos problemas estéticos como de salud. Suelen producir cansancio y pesadez en las piernas, molestias, dolor, hormigueo e incluso calambres. Si el problema no se trata, las varices siguen dilatándose y se manifiesta el III grado. Los síntomas siguen siendo los mismos, pero además aparecen edemas, sensación de hinchazón y cambios de color en la piel.

Las complicaciones más frecuentes de las varices de grado IV son úlceras, fibrosis, infecciones, tromboflebitis o eczema venoso. Lo habitual es que las personas que padecen de este tipo de varices hayan descuidado el problema durante mucho tiempo, ya que si se trata en un principio, no tiene porqué llegar a ser tan grave. Estos problemas deben ser tratados urgentemente por un cirujano vascular.

 

Someterse a un tratamiento para varices 

La mayoría de personas con varices superficiales recurren a clínicas de estética para tratarlas. Debido a las necesidades y a la creciente demanda para tratar este problema, tanto estético como de salud, existen varios tratamientos para eliminar las varices. Descubre las características más importantes de cada tratamiento:

Cirugía

  • El stipping es una de las intervenciones quirúrgicas más realizadas. Consiste en extraer las venas afectadas mediante una operación nada compleja pero que requiere anestesia general. El paciente suele estar hospitalizado durante 1 o 2 días y el postoperatorio es poco doloroso.
  • La microcirugía es un tratamiento que se realiza mediante microincisiones y con anestesia local. No es necesaria la hospitalización, y por lo tanto, el paciente puede salir de la clínica caminando ya que la recuperación es casi inmediata. El postoperatorio de esta intervención no es doloroso, uno de los pocos efectos es la aparición de hematomas que suelen desaparecer al cabo de unos días.
  • El procedimiento conocido como escleroterapia se realiza mediante la inyección de una solución que hace desaparecer las varices pequeñas y superficiales. Es un tratamiento no invasivo que rara vez necesita anestesia.

Láser

Los tratamientos con láser son los menos invasivos, y por este motivo, cada vez son más demandados. Existen distintos tratamientos con láser según el tipo de varices a tratar.

  • Para eliminar las arañas musculares, el láser se aplica sobre la piel y son necesarias varias sesiones para eliminarlas completamente. Los únicos efectos secundarios que suelen aparecer son hinchazón y enrojecimiento, que desaparecen a los pocos días. Es un tratamiento indoloro que no necesita anestesia.
  • Para varices de mayor tamaño o grado, se utiliza el láser endovenoso. Se introduce una fibra óptica en la variz que emite luz pulsada y contrae la vena hasta que esta se cierra. No es un tratamiento quirúrgico y solo es necesaria anestesia local. La mayoría de veces se resuelve en una sola sesión.

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