¿Qué es la Medicina Estética?

La Medicina Estética es la ciencia especializada en mejorar la apariencia y el aspecto físico de las personas mediante tratamientos no quirúrgicos. Las técnicas utilizadas en este campo no requieren cirugía, hospitalización o anestesia general y por lo tanto, no son invasivas. Estas son las principales diferencias entre la Medicina y la Cirugía Estética. Además, esta última suele requerir el ingreso hospitalario del paciente y es necesaria una recuperación post-operatoria.

¿Para qué se utiliza?

Los pacientes recurren a tratamientos de Medicina Estética por distintos motivos. La principal motivación es prevenir el envejecimiento de la piel, junto con la intención de eliminar o reducir imperfecciones cutáneas. Otras razones son la reducción de la celulitis, de la flacidez o de la grasa localizada.

Estas técnicas ayudan a mejorar la calidad de vida y el bienestar del paciente. Por este motivo, cada vez son más las personas que acuden a clínicas especializadas en medicina estética para tratar defectos o imperfecciones, tanto faciales como corporales.

Tratamientos faciales

Hilos tensores

Esta técnica consiste en la inserción de hilos bajo la dermis mediante una aguja muy fina que estimulan la creación de colágeno y reafirman la piel. Se utilizan para combatir los efectos causados por el envejecimiento, como la pérdida de firmeza y la llegada de la flacidez.

Muchos pacientes recurren a los hilos tensores porqué no causan cicatrices, es indoloro y no es necesaria anestesia. Además, los resultados son inmediatos y sus efectos suelen durar entre 12 y 18 meses. Una vez realizado el tratamiento, el paciente notará la piel rejuvenecida gracias a que los hilos estimulan la formación de colágeno.

Mesoterapia facial

La mesoterapia es un técnica que hidrata, reafirma y revitaliza la piel mediante micro-inyecciones compuestas por ácido hialurónico, minerales, antioxidantes, vitaminas y aminoácidos. El especialista debe saber como mezclar y combinar estos componentes según el tipo de piel de cada paciente para conseguir un efecto rejuvenecedor.

Este tratamiento se utiliza sobretodo para rejuvenecer la piel del rostro, del cuello y del escote y son necesarias varias sesiones, siempre dependiendo de las características de la dermis. Sus resultado son duraderos, pero suelen apreciarse a partir de la segunda o tercera sesión.

Bioplastia

El paso del tiempo también afecta al volumen de nuestro rostro provocando flacidez, especialmente en la zona de los pómulos, el mentón o los labios. Para corregir este efecto sin cirugía, los pacientes recurren a una de las mejores alternativas al lifting: la bioplastia, también conocida como el “lifting líquido”.

Esta técnica permite recuperar el volumen perdido mediante infiltraciones de sustancias biodegradables y naturales que son absorbidas por el propio organismo como el ácido hialurónico o el ácido poliláctico. Este tratamiento no provoca cicatrices, es indoloro, mínimamente invasivo y con resultados inmediatos que suelen prolongarse entre 12 y 18 meses.

Peeling químico

El peeling químico es un tratamiento que da luminosidad al rostro y elimina imperfecciones regenerando la primera capa de la piel. Esta técnica consiste en hacer una exfoliación aplicando un ácido que estimula la regeneración celular.

Botox

El botox o toxina botulínica es el tratamiento más conocido para disminuir o eliminar arrugas y líneas de expresión. Esta técnica consiste en aplicar micro-inyecciones insertando esta sustancia que paraliza y bloquea los músculos impidiendo que se contraigan y formen arrugas. Las zonas más comunes donde se aplica esta técnica son el entrecejo, la frente y las conocidas patas de gallo.

Tratamientos corporales

Mesoterapia corporal

Algunos de los tratamientos faciales mencionados anteriormente también se aplican en otras zonas del cuerpo, y la mesoterapia es uno de ellos. Esta técnica es una de las alternativas más eficaces para combatir la celulitis sin cirugía. Las sustancias insertadas en la zona afectada disuelven la grasa y aumentan el flujo sanguíneo produciendo un drenaje linfático que evita la formación de varices.

Presoterapia

El tratamiento de presoterapia también se utiliza para eliminar o reducir la celulitis. Esta técnica utiliza la presión del aire mediante un sistema de compresión que realiza un masaje que mejora la circulación. El paciente es envuelto con la máquina que comprime la zona, mejorando la oxigenación de la piel y en consecuencia, logrando la regeneración celular y la eliminación de toxinas. Al mejorar la circulación, este tratamiento también sirve para tratar varices, retención de líquidos o reumatismo.

Cada sesión tiene una duración de media hora y son necesarias varias sesiones para percibir los efectos del tratamiento. Es un tratamiento totalmente natural y muy cómodo, ya que el masaje es totalmente indoloro.

LPG

El método LPG basado en el movimiento de rodillos motorizados se creó para reducir dolores musculares. En un principio se utilizaba para fines exclusivamente terapéuticos. Más adelante se descubrió que los pacientes sometidos a este tratamiento reducían el volumen. Además, disminuían la grasa, la celulitis y la piel de naranja de la zona tratada.

En la actualidad, el LPG es una de las técnicas más utilizadas para combatir la flacidez y la celulitis. Este tratamiento indoloro fomenta la creación de colágeno estimulando las células mediante su movimiento. Son necesarias entre 15 y 20 sesiones para completar el tratamiento.

Radiofrecuencia

La radiofrecuencia es un tratamiento indoloro y no invasivo que actúa aumentando la temperatura de la piel para lograr su reafirmación y la reducción del volumen corporal. Otro de sus efectos es que favorece el drenaje linfático provocando la aceleración en la eliminación de líquidos y toxinas.

Este tratamiento se puede aplicar en cualquier zona del cuerpo. Son necesarias varias sesiones para tratar la zona en profundidad y lograr unos resultados prolongados.

Lifting japonés

Con el tiempo, no solo el rostro sufre los efectos provocados por la flacidez y la pérdida de volumen. Los glúteos, el abdomen, los muslos y los brazos también padecen las consecuencias del deterioro de la piel. Por este motivo, el tratamiento con hilos tensores, conocido como “lifting japonés“, también se utiliza para tratar estas zonas y combatir la flacidez corporal.

 

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